
El 15 de Diciembre de 2004, Pilar Manjón leyó en el Congreso de Diputados un discurso que alteró de raíz la significación de los sucesos ocurridos tras el atentado de Madrid. La percepción de la sociedad y la clase política sobre los hechos se trastocó tras escuchar las contundentes palabras contenidas en aquel documento, leído desde la emoción personal y la rabia política colectiva.
La dimensión social y política de las experiencias surgidas tras el atentado posibilitó la apertura de un espacio insólito: la Red Ciudadana tras el 11M. La letra del discurso pronunciado ante la Comisión de Investigación fue tejida colectivamente en una dinámica participativa que desbordó todos los marcos formales.
Margarita Padilla, miembro del grupo editor del libro, publicado recientemente, Red Ciudadana tras el 11M. Cuando el sufrimiento no impide pensar ni actuar, añade que la Red era un espacio horizontal, no había categorías ni jerarquías, tod*s estaban en el mismo plano; un espacio abierto a lo social que propiciaba una participación y compromiso flexibles, dando a cada persona la posibilidad de conectarse y desconectarse según sus necesidades y circunstancias.
Aquella estructura informal de relaciones permitió que much*s se sintieran partícipes de la elaboración del texto. La voz de Pilar Manjón era la de tod*s. La red de ciudadan*s damnificados produjo una experiencia social única que logró, por un momento, suspender nuestra vida obligándonos a repensar nuestro compromiso político. Fue la confirmación de que en cualquier momento podemos ser afectados por la realidad y, a su vez, podemos incidir en ella, mediante conexiones insólitas.
A pesar del tiempo trascurrido, de que las heridas cicatrizan y la realidad impone su demoledora normalidad, la Red mantiene abierto un vínculo que permite reactivar la memoria para que el presente amnésico no olvide nuestra capacidad de actuar: foroexperiencias@yahoo.es
Leer una versión más extensa, con comentarios, en el blog banquete_08 nodos y redes.